viernes, 11 de septiembre de 2009

Alienación .....o cordura?

A veces me pregunto si yo soy muy insociable o la gente está hiper socialiblizada. No sé...es una duda cruel que me aqueja desde hace bastante. Reconozco que yo, y más aún  actualmente padezco de prácticamente un sindrome de insociabilidad agudo, producto de varios factores que no vienen al caso. Pero antes, desde unos mese para atrás hacía una vida mucho más normal que ahora, en la cual debía como todo el mundo deambular por lo menos medio día por la calle. Hacía colas en tribunales fundamentalmente, bancarias, en gestorías en pagos fácil, en fin lo que hace un argentino medio. No soy una persona con un círculo social amplio porque no lo busco ni lo necesito por lo menos hasta ahora. Lo tuve años ha, pero como eso es historia antigua en mi vida, decidí vivir de la manera que más me gusta que es lo más solitaria posible.
La verdad prefiero un buen intercambio de mails que una conversación al paso y sin sentido como la que me tocó tener que seguir adelante, para no ser maleducada, en el día de hoy en un Banco.
 Como tuve hace unos días un accidente casero, me caí en el fondo de mi casa y me magullé todo el cuerpo, parte de ello fue una pierna, me es imposible estar parada más de cinco minutos y menos aún caminar muchos metros sin estar apoyada de algo. Motivo por el cual, mi pobre hija hizo de lazarillo de su madre coja y fuimos juntas al Banco, ella hizo la cola mientras leía Las Venas abiertas de América Latina y yo que tuve que escuchar el interrogatorio acerca de mis notables magullones y la consabida historia paralela de una señora no mucho mayor que yo a mi lado, cuya hija hacía lo mismo que la mía, (la cola por su madre)  aunque no sé por qué porque no se la notaba enferma (yo en cuanto mueva uno de los cinco dedos medio rotos de mi pie ya haré todo sola, porque esta dependencia me altera), no dejaba de pensar lo tonta que había sido en no llevar también un libro para evitar a cualquiera de estas personas que parecen que no pueden estar sentadas al lado de otras en un asiento de un Banco, colectivo, tren y ni que hablar cuando se trata de un micro de larga distancia! Por Dios! Pregunto: ¿Tanta necesidad de comunicarse tiene la gente que lo hace hablando de cualquier bo...esteee...tontería con cualquier extraño en cualquier lugar de la anónima calle? ¿Soy yo que soy demasiado antisociable o es que la gente parece que no puede dejar de usar un poco la lengua y usar el cerebro para pensar cuando por lo menos obligadamente se le da la oportunidad?
Yo recuerdo cuando era muy joven volvía de trabajar todas las tardes en tren y siempre se me quería pegar para que viajáramos juntas una compañera de trabajo, y yo tenía treinta o treinta y tres años...no más...Juro que hacía todos los malabares posibles para que no viniera conmigo, y no porque fuera mala persona, noooo, para nada, era de mi edad más o menos, tenía chiquitos como yo, una vida parecida; tampoco era porque arruinara ningún proyecto especial mío para el viaje en tren salvo...el de pensar...porque  la verdad a mí si ella me acompañaba...me arruinaba el viaje! Siiii, porque yo lo usaba para pensar todo lo que no tenía tiempo en el día entre oficina, hijas, marido, casa, descanso obligado, entonces el viaje era mi tiempo que duraba exactamente veinticinco minutos, para pensar!!! siiii, pensar! fantasear, soñar, recordar, no sé todas esas actividades lúdicas que el diario trajinar no nos permite y además, a mí me gusta conversar con quién yo elijo, y la verdad...elijo muy poca gente para eso.
 Notarán al leerme que soy muy verborrágica, las palabras vuelan, en este caso de mi cerebro a mis manos y me agrada hacerlo y siempre tengo mucho para decir, no sé si bueno o malo, agradable o no, pero es mi necesidad la expresión. Pero he notado que escrita es mucho más necesaria que hablada y que a medida que ha ido pasando el tiempo...cada vez hablo menos y escribo más. No sé por qué me ocurre esto, quizás parezca una engreída, pero vamos! (como dicen los españoles y me encanta) que si tengo este blog es para decir mis sentires y lo voy a decir...siento que no tengo interlocutores válidos....o si los tengo son poquísimos y actualmente son más en el espacio virtual que en la vida real. Esto último por supuesto tiene una explicación lógica y es que me autoaislé, comencé por una causa, seguí por otra y ahora casi no salgo de casa, pero no me molesta, para nada, al contrario, en días como hoy cuando tengo que salir y lo hago a lugares que recorrí toda mi vida y me encuentro con gente como la tal señora que me contó, sin que yo le preguntara por supuesto, toda la historia de su vida; o miro la gente conocida de siempre que hoy me resultan desconocidos, siento que lo que me ha pasado es que me quedé sola porque no tengo interlocutores válidos.
Me preguntarán a quiénes les llamo así, y bueno creo que muchos lo entenderán, para mí son aquellas personas con las que puedo hablar de las cosas que a mí me interesan, que generalmente no son las que le interesan a la mayoría. No me interesa demasiado el devenir cotidiano y materialista, mucho menos los precios, la suba o baja de la bolsa o cómo se hace un buen souflé (esto me gusta comerlo).
Creo sí que han mutado mis intereses de expresión y de motivaciones para la conversación, en algunos casos quizás hacia caminos normales para muchos y en otros...tal vez...no tanto, por ejemplo cuando hablo mucho de la muerte. Es que ésta ha estado formando parte de mi vida hace ya muchos años, y por lo tanto ya no me genera rechazo y mucho menos miedo tocar ese tema que para otros es tabú. Yo diría aquí las palabras del poeta "...yo lo llamo  a los muertos mis amigos y les llamo a los vivos mis verdugos...", aunque aún no llego a tanto creo que voy camino de este pensamiento y no me avergüenza decirlo, tengo demasiados grandes amores del lado de la muerte, muchos más que del lado de la vida como para que justifiquen a esta altura de mi vida, quizás un poco pronto, esta manifestación.
Al mismo tiempo también han cambiado mis motivaciones sobre la vida, mi vida actual, no es la típica, por lo tanto la llevo de una manera que no es consecuente con la mayoría de las vidas de un mujer de mi edad y de mi entorno social. Aclaro, no me siento ni más ni menos, sí me siento diferente. Muchas situaciones límites han ido modificando lo que parecía ser una incipiente vida común en esto que es hoy mi existencia, una forma de vivir que quizás pueda ser muy bohemia para algunos y para otros totalmente desestructurada y por lo tanto fuera de los cánones de lo que debe ser la vida de una ejemplar madre cristiana, occidental y burguesa. Bien, de hecho, cristiana lo soy desde el alma, no desde los ritos, occidental, digamos que vivo en occidente pero burguesa para nada, si algo tuve alguna vez de burguesa gracias a Dios lo abandoné en este tiempo y es de lo que más me enorgullezco. 


Como verán toda esta melange de mi actitud y mi pasar por este tiempo de mi existencia hace que sea un poco difícil para mí encontrar a esas personas que llenen mis espacios, que coincidan con mis sentires...en una palabra que me comprendan y a veces que tengan esta misma idiosincracia.
Por todo esto es que prefiero quedarme sola y pensar, o leer o...comunicarme con ustedes por medio de mi computadora que hoy por hoy es mi mejor interlocutora, más aún cuando recibo algún comentario o mails de mis amigos.
 Qué se yo, parece que esto del paso del los años hace que una se vuelva rara o media ermitaña. Lo cual, a mi modo de ver, no significa desequilibrada y mucho menos alienada, sino justamente lo contrario querer mantener la cordura alejándose lo mayor posible de la alienación social de este milenio.




Melan

2 comentarios:

belanix dijo...

ahhhh ¡qué buena pregunta!
no se si está bien o mal ser solitario. Si se que si relacionarte con determinadas cosas o personas te hace sufrir ¿está mal evitarlo?
Si prefieres A ¿por qué obligarte a usar B?
A veces pienso que la sociedad de consumo nos obliga a muchas cosas que "estan bien". Que "lo normal" es lo que se muestran en las propagandas de tv: una cerveza se toma solo en una fiesta [¡y qué fiesta!], el café con amigos, si o si "hay que festejar el día del amigo" [¿por qué? ¿tu amigo no sabe que sos su amigo? conozco gente que se ofende con reales amigos porque no los saludan por ese día ¿???] y asi con miles de cosas.
"Tenes que: salir más, sociabilizar, tener amigos, compañeros, conocidos. Tenes que: tomar sopa, cerveza, yogur, postrecitos y ser esbelta como silfide [y tener unas lolas del renacimiento] Tenes que: comprar regalos del día del padre-madre-niño-amigo-cumpleaños-navidad-reyes pero si cae fin de semana largo tenes que irte afuera de minivacaciones." Y asi con todo.
Paren el mundo que me quiero bajar.
Tal vez no sea la más indicada para hablar del solitarismo [¿existe la palabra? porque no es lo mismo que soledad] pero bue...
Te juro que hay días que sería feliz viviendo en una cabaña perdida en medio del bosque [con internet, claro ;-p]
Saludos hermana mayor.

pd. no sabes como te entendí con lo del viaje en tren. Para mi el momento dle viaje es para "volar" [ni música, ni lectura]

Dana dijo...

Gracias!! Yo sabía que no podía ser la única y que alguien habría que podría comprenderme. Y no me extraña para nada que seas vos la primera, por lo menos en animarse y decírmelo, creo que habrá unos cuantos que no dejan comentario pero piensan como yo...y como vos..

Ja ja, lo del tren, si fue mi momento de relax durante mucho tiempo, qué paradoja no? Besos.