lunes, 23 de mayo de 2011

Oración improvisada para que Dios cure a mi Marina



Muchas veces me pregunto por qué dura tan poco mi tiempo feliz o de tranquilidad o de paz y por qué tan frecuentemente se presentan los sinsabores, las tristezas, las preocupaciones.
 Yo ya sé que siempre estaré con esta tristeza calada muy hondo por la partida de mi hija, pero ello no me inhibe en la actualidad a dieciseis años de ello de poder tener algunos momentos de mansa calma en mi espíritu, mientras mi otra hija, la que quedó conmigo, Marina esté bien, todo lo puedo sobrellevar, así son las cosas para mí.
 Pero cuando otra vez es una hija la que sufre, la que se enferma y debe detener su vida porque una enfermedad la aqueja y la hace sufrir mucho, entonces ya la situación de mis estados de ánimo varían mucho más. Trato de ponerme fuerte para ayudar a mi hija que me necesita pero Dios! me doy cuenta que ya no tengo las energías que tuve la primera vez, que cuando te llevaste a la primera me dejaste por la mitad y ha pasado el tiempo y estoy mayor y mis hormonas ya no trabajan igual y mi psiquis ya no es la misma porque me siento una madre mutilada, no es justo que tenga que ver también a mi otra hija sufriendo y deba cuidarla y levantarle el ánimo cuando yo no pude recomponerme de la pérdida de Noelia! Dios, por favor, escuchame esta vez y que se le cure ese problema que tiene Marina hoy mismo, hace ya quince días que está así y no hay probabilidades de saber cuándo podrán desaparecer los mareos y náuseas y dolores en esa columna. Sólo en Vos confío Señor, te lo estoy pidiendo con mi corazón de mamá en la mano, CURAME A MI HIJA POR FAVOR... Amén.