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viernes, 11 de noviembre de 2011
Novedad no tan buena
Y ahora qué hago? Como dice el viejo dicho: Éramos pocos y... Ayer me terapeuta me diagnosticó agorafobia... Claro, por eso ese rechazo visceral a salir de casa, a encontrarme con gente, cualquiera que sea, a no hacer ninguna actividad fuera de casa y sobre todo a que cuando me obligo a hacerlas porque son imprescindibles, bancos, médicos, siento que quiero volver urgente a casa y se me acelera el pulso y siento terror de alejarme de mi refugio, como me dijo el médico, transformé mi casa en mi refugio del exterior donde me siento expuesta.
Pero esto no tiene nada que ver como podría pensarse con un problema de inseguridad o de temor a que me asalten o algo así, eso también lo podría sentir en casa y aquí no sucede, es un terror, un pánico increíble a creer que me puede pasar algo y yo estar lejos de mi casa, a que puede subirme o bajarme la presión, a desmayarme, a que me de un paro cardíaco, no sé a cualquier cosa y todo eso significaría a mi entender que me internen y que me alejen de mi casa! Socorroooo!!! De sólo imaginarlo me da terror!!
De verdad es así de fuerte y parece que se puede curar pero hay que ir de a poquito, mi médico me aconsejó que tratara de salir tramos cortos, luego como no pude me ofreció que hagamos la terapia caminando alrededor de su casa que son lindas calles y que no yendo sola me sentiría mejor, pero tampoco pude hasta ahora. Sigo con la terapia y con medicamentos para la depresión, veremos si puedo mejorar, por ahora este es mi panorama y mis sentires, que son los que tienen que ver con mi salud emocional, hay otros sentires tristes pero no son por enfermedad, es un nuevo sentir de pérdida, he perdido a un gran amor y aunque yo quiera negarlo dentro de mí siento que está, que lo estoy atando, reprimiendo para que no salga a la carrera como un caballo desbocado y se lleve toda mi vida por delante. Lo tengo controlado y eso creo que en este caso está bien, espero solamente poder seguir controlándolo hasta el punto de hacer desaparecer por completo el sentimiento. Por ahora estoy en pleno trabajo de desmitificación y de desidealización, que creo debía haber hecho hace mucho tiempo para evitar sufrimiento y dolor. Pero bueno, para este tipo de cosas creo que nunca es tarde y así sigo mi vida como todo el mundo, como puedo. No puedo mucho, pero aún soy importante para mi hija y estar aquí cuando se va y cuando llega de su trabajo o facultad yo sé que es mucho para ella, por eso a pesar de todo siento que todavía no estoy de más en esta vida.
Algo que me olvidé de decir, que si bien yo tengo muchos motivos que pudieran haber ocasionado esta patología, por el tiempo en que empezó a ocurrir, hace tres años más o menos y por la reacción de encerrarme inmediatamente en mi casa cuando salí de la última internación en terapia que tuve, esto se lo debo a los MATASANOS DEL SANATORIO GÜEMES, de donde me autoexterné en el año 2008 no sólo por el diagnóstico que me dieron en plena cama de terapia cuatro de ellos de que yo tenía sólo cuatro años de vida si no me operaba ya mismo (actualmente me trato en la Fundación Favaloro y los últimos estudios de hace días me dan que tengo para varios años antes de necesitar una operación y mi estado es moderado, recién debo volver a mediados del año que viene para control), sino también por la pésima atención recibida desde las mucamas a los más encumbrados médicos. Ese lugar es tan sólo un depósito de enfermos, un consejo sano para cualquiera que deba internarse allí, NO SE INTERNEN NI SE HAGAN NADA EN EL SANATORIO GÜEMES DE BUENOS AIRES, EL PEOR CENTRO DE SALUD DEL PAÍS. A ellos les debo este nuevo diagnóstico y se salvaron del daños y perjuicios porque ya estaba enferma de esta patología y no quería salir a litigar, pero por lo menos les desbaraté el negocio con los comerciantes médicos de mi Obra Social, que después del terrible escándalo que les hice en el sanatorio gritando a viva voz con la vía y el suero puesto, tuvieron que rescindir el contrato y quedarse con las manos vacías de la torta que entre ellos se repartían. Esto me alegra mucho y me conforma bastante aunque no les haya hecho juicio.
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